0 - ¡ADENTRO!
(O sea Introito, prólogo, Introducción, sólo que más acriollado)
Entre 1960 y 2002
(con un paréntesis de dos años donde no cobré pero seguí escribiendo –era
ejecutivo de Techint –) he vivido del cuento. A saber: historieta
(principalmente), fotonovela, cuento, novela, teatro, televisión, cine,
periodismo, oratoria, traducción, adaptación, corrección de estilo,
investigación histórica, juegos tipo crucigramas, sopas, juegos de mesa, etc.,
chistes, docencia sobre escritura.
Luego no me tiré
bajo una planta a beber el buen aire y la bella naturaleza. Carlitos Menem (con
perdón de la palabra) me aplicó el salariazo (¡era eso, viste!): me expulsó de
TODOS mis trabajos literarios. Yo tenía casi 60. Con gusto me recibían en las editoriales…
a condición de que me pusiese en la cola.
Nel mezzo dei
camin della mia vita me encontré con la selva oscura de la desocupación y la
dependencia forzada de mi mujer (que por suerte trabajaba bien, como
vicedirectora de una escuela) Desempolvé unos viejos estudios que había hecho
literal y expresamente “por las dudas”, Profesor para la escuela inicial,
Museólogo, Bibliotecario Profesional, Master en Cultura Argentina. Y con eso
trabajé 18 años como bibliotecario en la Unidad Académica José Manual Estrada
de Cañuelas (la misma escuela donde cursé el secundario): inicial, primaria,
secundaria y terciaria. En 2021, luego de aislarme por la pandemia, decidí
acogerme a las delicias de la jubilación, sobre todo por vergüenza: me faltaba
poco para los 80 años, ¿qué hace este viejo choto que le ocupa el lugar a les
pibxs jóvenes profesionalxs? ¿No? Nadie me lo decía, pero casi todos lo
pensaban, los descubrí. En algún momento del siglo XXI volví a la máquina de
escribir, llamada ahora computadora, con el “método moderno” de publicación de
historieta en la Argentina: “como se pueda”.
Pero esa parte irá en el cuerpo de este libro, aunque ya esa tarea no me
dé de comer.
Ya venía, desde
fines del siglo pasado, armando este libro, marmotreto o libraco. Con algunas
pérdidas de material por las enfermedades modernas de la computación (virus,
ramsonware, cortes de luz, etc.)
Pero ahora, fin
del gobierno de Alberto Fernández y casi pisando las elecciones, me decido a
publicar lo que vaya terminando en este blog, para escarnio o regocijo o
conmiseración o autobombo (táchese lo que corresponda). Una vez que los más de
20 capítulos que calculo (seguramente mal) que abarcarán estos 60 añitos y
sigue la cuenta.
Buen provecho.
Publico esto bajo
Creative Commons . Así que si afanan algo, por favor, digan quién fue la
víctima. Yo no lo diré.
Jorge Claudio
Morhain
Primavera del 23,
Máximo Paz
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